Categoría: ACCIÓN DOCENTE

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La intervención docente es objeto de controversias sobre el qué, cómo y cuando se produce la misma. En mi caso siempre ha sido objeto de debate interno: ¿qué espera el alumno de mí? ¿cómo puedo mejorar mi práctica docente para que sea efectiva? ¿cómo distribuir los tiempos?....

Como docente puede decir que he tenido experiencias múltiples: mis comienzos me situaron en el centro del aprendizaje: dictaba, hablaba, explicaba.... el alumno escuchaba, si tenía interés cogía apuntes y si no disfrutaba de mi "amena" charla. Esta posición sólo duró el primer curso la finiquité por aburrimiento.

Posteriormente me centré en dividir el tema por apartados, explicando cada uno de ellos para posteriormente realizar actividades del apartado.... el alumno seguía dependiendo de mí, ya que no tenía tiempo para comprender, debía entenderme y después realizar los ejercicios "ad hoc". La conclusión tras varios cursos fue que los temas se hacían interminables.... en primer lugar porque en un apartado podía entretenerme más o bien el alumnado podía retrasar su acción en determinados ejercicios prácticos.

El siguiente intento consistió en explicar el tema completo en varias sesiones, en las que acababa extenuado, y prácticar el diálogo con el alumno mediante preguntas e interrogaciones, tratando de hacer la clase más viva. Los ejercicios de aprendizaje se iban haciendo de viva voz en el grupo clase, salvo casos prácticos largos, complejos y sugerentes que se hacían normalmente en equipo. También era cierto que si bien mejorábamos los temas se hacían largos y de nuevo, sin quererlo, me había situado en el centro del aprendizaje.

Este curso, aprovechando el nuevo módulo de FOL y la culminación y vuelta de tuerca al proyecto de material de FOL con mis compañeras Gemma y Ana, me decidí a poner en práctica el proyecto común. En el proyecto dividimos drásticamente los contenidos teóricos y prácticos, así que cada vez que comienzo un tema dedico las dos primeras sesiones a explicar el tema correspondiente ( como manejamos 15 temas serían aproximadamente 30 sesiones, por lo que aun tenemos margen para poder dedicar en algún tema 3 o 4 sesiones, pero por ejemplo en equipos de trabajo lo hice en 2 de intervención y 12 de práctica del alumnado) pero desde un punto de vista global y relacionado con otros temas anteriores. Es decir si el proyecto trata de dar al módulo una coherencia epistemológica, es invevitable que los contenidos de cada apartado deben ser orientadores para pasar a la práctica.

Después de esa primera intervención situamos al alumno en el centro utilizando mucho el método del caso, que puede ser mediante actividades cortas o largas.... pero si que es cierto que lo importante es que los casos sean abiertos, que permitan opiniones diversas pero compatibles.

El nivel de satisfacción mío y del alumnado ha aumentado.... pero también me decidí a comprobarlo, así que en riesgos laborales no les dí los apuntes teóricos y me decidí a explicar sin que los alumnos tuvieran el material teórico para poder consultar.... la cuestión fue alucinante, tuve que emplear en un tema sencillo cinco sesiones para explicar y después recogí  los apuntes que tomaron y la verdad que reflejaban parcialmente mis explicaciones.

 

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