Todos somos conscientes de que la Inteligencia Artificial ha llegado a la Educación para quedarse. El profesorado la utiliza profusamente para elaborar presentaciones, temas, pruebas; en mi caso también la utilizo para elaborar sobre todo tareas para el alumnado, voy guiándola hasta conseguir lo que quiero; el profesorado competente y experto, puede hacer un uso muy profundo de la IA, consiguiendo óptimos resultados, porque si los resultados obtenidos de la IA no son apropiados o contienen errores puede ir manipulándola hasta conseguir lo que quiere.

Pongo un ejemplo, en la Evaluación de Riesgos suelo utilizar imágenes de algún momento de una actividad laboral, pero era difícil de conseguir algo que se prestase a ser evaluado por el alumnado; con ayuda de la IA puedo ir introduciendo sobre una actividad laboral concreta herramientas, posturas, maquinaria, de tal forma que la imagen o imágenes pueda servir para realizar una evaluación de riesgos. Y lo mismo con la creación de videos.
Sin embargo en el caso del alumnado, el año pasado con la introducción por primera vez del módulo de IPE II que sustituyó a EIE, la reducción del tiempo disponible para realizar proyectos emprendedores, hizo que permitiese al alumnado el apoyo de la IA. El resultado fue frustrante pero básicamente porque aunque el alumnado fue capaz de realizar los proyectos, pero colocando lo que directamente le proporcionaba la IA, sin preocuparse de contrastar la información ni coordinarla con tareas previas.
Ante ello, y creo que es algo general en los docentes de mi entorno, nos vemos obligados a volver al clasicismo, de realizar pruebas escritas para contrastar el aprendizaje, o la realización de tareas orales. En este sentido en el módulo de IPE II juega un importante papel las técnicas de dinámica del Design Thinking (DT), pero para su aplicación hace falta tiempo, y en segundo curso, nuestro módulo en Galicia se ha reducido de 50 horas a 26 horas en el centro educativo, y de 3 horas semanales a 2 horas semanales, es un desideratum su aplicación efectiva. No podemos considerar efectiva una técnica de DT cuyo objetivo sea ella misma, y no el medio para conseguir un objetivo, por ejemplo puedo usar SCAMPER o la técnica de la Curva de Valor, pero el objetivo no es la técnica en si misma, sino que sirva para generar una idea innovadora o creativa para solucionar un problema o una necesidad. En otro momento hablaré de la selección de técnicas de DT que utilizaré este año, pero con la obligada renuncia a elaborar proyecto emprendedores, porque no creo que sea un olvido, la minusvaloración que hace el currículum de IPE II a la Educación Financiera.